3 de septiembre de 2026

Vuelve el calor: 4 cosas que empiezan a afectar tus joyas

Protector solar, piscina, sudor y más horas al sol: la llegada del calor trae hábitos nuevos que pueden dañar piedras naturales sin que te des cuenta.

Con los primeros días de calor cambian varios hábitos, protector solar, más tiempo al aire libre, quizás la primera ida a la piscina o al mar del año, y varios de esos hábitos son justo los que más rápido opacan una piedra natural. Esto es lo que conviene tener presente en esta transición de estación.

Protector solar antes que la joya, no después:

El protector solar (igual que el perfume y las cremas) puede dejar una película que opaca la superficie de piedras porosas. El hábito simple: aplícalo y déjalo absorber antes de ponerte las joyas, no al revés.

Cloro y agua de mar:

Piscina y mar no son un ambiente neutro para una joya: el cloro puede opacar el color de algunas piedras con el tiempo, y la sal puede quedar en superficies porosas y opacar el brillo. Sácate las piezas antes de meterte al agua, igual que harías con cualquier joya que quieras cuidar.

Sudor en días de más calor:

El sudor tiene sales y ácidos que, con exposición repetida, pueden afectar tanto las piedras porosas como los metales. En días muy calurosos, especialmente si haces ejercicio al aire libre, sácate pulseras y anillos ajustados antes de la actividad.

Guárdalas lejos del sol directo cuando no las uses:

Algunas piedras (la amatista es de las más conocidas por esto) pueden perder intensidad de color con exposición prolongada a luz solar directa. Un cajón o compartimento a la sombra es más seguro que dejarlas sobre una repisa junto a la ventana.